Llorar de risa

En poco tiempo, "he llorado" con más frecuencia de lo habitual de risa, ese tipo de risa incontrolada, que te duele el estómago, que incluso te da vergüenza que te vean como se te caen las lágrimas, con dolor de estómago, sin poder hablar e incapaz de controlar ese impulso disparado.

Esa risa que llega sin más, por motivos en realidad absurdos y que se autoalimenta cada vez que lo recuerdas. A veces recordando ... sonrio sola, pero es una mueca, cuando de verdad me "parto" es acompañada, claro. Además que la risa de una, se alimenta de la de otro/a... y viceversa. Es totalmente gratis y muy gratificante. Y sin duda relaja, aunque provoque arrugas.

Alguna parodia que otra de las desdichas de la vida siempre vienen bien, para al menos sonreir.

Una sonrisa :)

2 comentarios:

Abraham Villar Calvino dijo...

Aún recuerdo, yo un hartón de reir en clase de Industrias Culturales (estaban explicando la figura literaria del negro) en la facultad con un amigo. Por una chorrada tal como:
-Amigo: ¿oye quien cantaba Mami que será lo que tiene el negro?.
- Yo (respondo en un papel): Charlie Sheen.

Jaja, una absurdez como otra cualquiera, pero estuvieron a esto de largarnos.

Un beso! y Feliz Año!

Era dijo...

Pues si, esas pequeñas tonterías son las que te hacen "llorar de risa". También tengo algunas de esas, que aún pasando mucho tiempo, las sigo recordando.

Otro beso!